Escribir es mi único estímulo. Es lo que empuja mi vida.
Tras un volcán de sensaciones, mis letras inundan la tierra y la tiñen de un rojo magma. Evidentemente, no la inundan toda. Pero sí el área de sus alrededres. Y hay qué ver, qué bonito es el rojo y qué vitalidad da. Qué caliente está el volcán. Cuán faltas de vitalidad están sus laderas.
Escribir es mi único estímulo. La razón por la que decido seguir respirando.
Vida sobria, apagada, mustia, cansina, monótona, empápate de esta lava. Y si arrasa con todo, no importa. Al menos dejarás de ser sobria, apagada, mustia, cansina y monótona.

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