Ella:
vegetal que se mueve.
Ella: despojo
de los dioses;
lesión
que, invisible, duele;
granada
que estalla de golpe;
resquicio
de la nada en algo;
y un
amanecer no rosado.
Ella:
puchero sin comida,
esperanza
plantada en la almohada,
la
magnitud jamás medida,
la
margarita deshojada…
Es del
pecador, el milagro;
y un secreto
no revelado.
Cada
vez de una manera narrada,
sí, su
historia será reiterada,
pero
nunca más repetida.
Ella y
todo el mundo lo saben.
La muerte a la vuelta de la esquina.

Buuuf!! Los pelos de punta me ha puesto este poema. Me gustan todo aquello que me transmita algo, como este caso. Tengo que decir que me da la sensación de algo amargo y doloroso; de pena y soledad profunda. Un poema que llega ;)
ResponderEliminarSe agredece que, por lo menos, haya cumplido su función una vez contigo.
EliminarCuídate.