La piel arruga,
los árboles se deshojan,
el agua compone el aire
y el aire compone el agua.
Desatención.
Viene larga y estirada,
segura con su decisión de quedarse,
no es como un estornudo
de los que asustan
porque rompen la quietud.
Es cierto que la rompe,
Acabo de ver una sombra más negra
que la sombra de los edificios de la ciudad
-qué altaneros son y qué presuntuosos, ¿verdad?-.
Desatención.Desatención es Dios,
solo que sí está en todas partes.
Y desatención se siente importante
y, en consecuencia, es.
Desatención es todo.
Desatención es nada.
Y la mente da un brinco
mientras echo la ropa en el tambor
y todo empieza a dar vueltas y a hacer ruido.
Y cubro las puertas de la llamada cordura,
una a cada lado del final de mi mandíbula.
Comprendo,
pero no entiendo.
Desatención.
Mis pies están fríos
…aunque más fríos estarán.
Comparte el sudor de los pies
ResponderEliminarcon caricias suaves
de empeines y plantas
en caminos paralelos
despues de mucho recorrer
carreteras o calzadas,
aceras y arcenes,
para besar, con los pies,
con sus dedos gordezuelos
egipcios o griegos
mirando los pies volar.
miércoles, 16 de marzo de 2011