12/12/14

Hay una guardiana que vigila mi celda.


Cuando ella entra,
el agobio entra.
Presión en el pecho,
dolor de cabeza,
un caimán dentro;
la furia entra,
las ganas de matar y de morir
y la necesidad de soledad.
 
Cuando ella entra,
me desespero.
No soy yo. Hoy muero.
Ella es la guardiana de mi celda,
la que me recuerda
con su molesta presencia
cada día en mi existencia
que no tengo libertad.
 
Me arrincono, me recluyo
en el único cuarto con cerrojo.
Tres metros cuadrados
conforman mi ahora segunda prisión física.
Y aquí me evado, huyo,
porque tres metros cuadrados
de cárcel sin ella
son menos cárcel.
Y no me repugna la suciedad.
 
El espejo me observa
con almendrados ojillos.
Están tristes los ojillos.
Me echo en el suelo,
me hago un ovillo.
Mi mente canta.
Mi fiera se calma.
Mi hoguera arde,
pero ya no quema.
 
Entonces, la policía
golpea la puerta.
Viene interrogando.
Maldita Gestapo.
La hoguera vuelve a arder, eterna,
y consume a su paso.
 
Se me ordena abandonar mis prácticas de encierro.
Que no soy taurina, contesto.
Un alambre entonces fuerza
el pestillo del cuarto de baño.
Una cucaracha se pasea por la alameda de entre mis piernas.
Bendito animalillo.
Mierda.
Me he distraído.
Ha entrado ella.
La aplasto, a la cucaracha no, a ella
-aunque sucede al revés en la realidad-.
 
 
 

2 comentarios:

  1. Escribes muy bien, muestras mucho sentimiento y lo traspasas. Un placer leer tu blog. Espero que te pases por el mio. Un beso.

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    1. Gracias por tus palabras. Me he pasado por el tuyo y me ha gustado.
      ¿Te cuento un secreto? Todos estamos perdidos. Y es que quizás no haya camino correcto ni, mucho menos, destino.

      Ánimo.

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Ya que entro, comento.

It's never quite right, he said, the way people look,
the way the music sounds, the way the words are
written.
It's never quite right, he said, all the things we are
taught, all the loves we chase, all the deaths we
die, all the lives we live,
they are never quite right,
they are hardly close to right,
these lives we live
one after the other,
piled there as history,
the waste of the species,
the crushing of the light and the way,
it's not quite right,
it's hardly right at all
he said.

don't I know it? I
answered.

I walked away from the mirror.
it was morning, it was afternoon, it was
night

nothing changed
it was locked in place.
something flashed, something broke, something
remained.

I walked down the stairway and
into it.

-Charles Bukowski.