Soy poeta corriente,
pero poeta soy.
No miro, observo. Y cuando me llama el papel, voy.
Yo suspiro a la llegada de la primavera,
oigo sonidos, pero oigo también el silencio,
veo y siento en vivos colores la vida entera;
cada vez que creo, yo solita me sentencio.
No miro, observo. Y cuando me llama el papel, voy.
Yo suspiro a la llegada de la primavera,
oigo sonidos, pero oigo también el silencio,
veo y siento en vivos colores la vida entera;
cada vez que creo, yo solita me sentencio.
Corre
rauda, brinca alto, casi en libertad vuela
mi grácil
mano en su universo, sin más secuela
que la que se cuela aquí, en una rima llana,
siendo bastante más complejo mi sentimiento.
Lo que hoy se quiere decir, no se dirá mañana.
Es por eso que, cuando pienso, a escribir me siento.
que la que se cuela aquí, en una rima llana,
siendo bastante más complejo mi sentimiento.
Lo que hoy se quiere decir, no se dirá mañana.
Es por eso que, cuando pienso, a escribir me siento.
Pensándolo, me digo: ¡qué pérdida la mía!
Me entristezco. Nunca volverán a mí. Jamás.
Después de tanto tiempo, ahora puede ser engaño
que, cuanto pienso, lo plasmo… No lo hago, quizás.
¡Y yo que lo quería guardar como oro en paño!
¿Qué sentido tiene entonces poder sentir algo?
¿Qué sentido, si en un caballo de mar cabalgo?
¿Qué sentido vivir muriendo y morir viviendo?
¿Qué sentido? Mi única forma de eternidad…
está muerta… ¿Qué sentido seguir existiendo?
Escribir es… solo parcial inmortalidad.

Y qué es leer?
ResponderEliminaruna parte de la parte mortal?
Sentir, plasmar, crear
vida también en los demás?
connéctar ambrosías divinas
bailando en la punta de los dedos
con mensajes al futuro?
saber es solo ignorar.
Ha quedado todo dicho. Mi blog me comunica que tu poema está rico. Lo has alimentado bien.
EliminarSaludos, poeta.