Soledad mía
que en mí te llevo,
tan fuera y dentro
toda la vida:
dentro te llevo
dentro del alma;
llega la calma;
a la vez, peso;
fuera te llevo
en mi alegría,
que en cercanía
se la ve falsa.
que en mí te llevo,
tan fuera y dentro
toda la vida:
dentro te llevo
dentro del alma;
llega la calma;
a la vez, peso;
fuera te llevo
en mi alegría,
que en cercanía
se la ve falsa.
Soledad mía
que en mí te llevo,
estoy vacía.
Al mismo tiempo,
sé que me llenas…
…Engordar, no,
nunca eso quiero;
que me vacíes,
tampoco. No.
Quiero sentirte
como lo que eres:
la parte mía,
parte de mi ser
y de mi sombra
y de mi cuerpo
y de mis pasos,
de mi cabeza,
mis pensamientos,
de mi tristeza,
de mi agonía.
que en mí te llevo,
estoy vacía.
Al mismo tiempo,
sé que me llenas…
…Engordar, no,
nunca eso quiero;
que me vacíes,
tampoco. No.
Quiero sentirte
como lo que eres:
la parte mía,
parte de mi ser
y de mi sombra
y de mi cuerpo
y de mis pasos,
de mi cabeza,
mis pensamientos,
de mi tristeza,
de mi agonía.


Hola... Muy chulo... Bellas imágenes... Un saludo desde Murcia....
ResponderEliminarMuchas gracias. Yo también me he pasado por tu blog y he visto lo bien que te lo pasaste con tus hijos en el concierto. Qué maravilla de padre :)
EliminarMe gusta tu formato para contar lo sucedido con imágenes.
Un saludo desde aquí.
Creo que hay dos tipos de soledades, la que uno busca y es inspiradora y gran compañera; y la que viene impuesta, ese ser cruel que te asfixia cada noche. No sé si las dos pueden convivir juntas, pero voy a pensarlo.
ResponderEliminarClaro, la poesía me gustó, no me voy sin decírtelo.
Un abrazo.
HD
¡Hola, pedazo de escritor! ¿Vas a pensarlo en soledad? Lo pregunto porque puede que te confunda.
EliminarUn abrazo!