24/11/14

Matanza de expertos.

Me dicen que no entiendo el mundo.
Me lo dicen gentes con arrugas,
gentes de la calle, pero de oficina.
Sus zapatos están limpios.
Se rotulan de expertos en la vida
y, bueno, en casi todo.
Casi que también son expertos en la muerte.
Tienen fe en promesas de libro
y no saben hacer promesas para consigo
o para los suyos.
 
Ojo, que se pisan el pantalón.
Ojo, que se lo pisan.

La juventud es inexperta.
Oh, qué inexpertos,
qué ridículos,
creyendo en utopías,
dejándose llevar por sueños,
viviendo fantasías,
liberando sentimientos.

Pues no.

Los jóvenes se han adultificado.
Pocos tenemos sueños
cuando estamos despiertos.
Y, los de cuando dormimos,
caen en el olvido.
Somos seres alzheiméricos,
inmóviles, inactivos,
pusilánimes, pasivos,
degradados, corrompidos,
estresados, esquivos,
encerrados en nosotros mismos
por haber dado credibilidad
e incluso heroicidad
a esos que van de entendidos.

Voy a ver la televisión,
voy a enterarme de lo que pasa en el mundo,
pero sin hacer nada. El culo en el sillón.
Los expertos dicen que mi futuro
es más importante que el del mundo.
Cuánto me quieren.
Qué poco quieren al mundo.
Que no puedo cambiar el mundo,
dicen, esperando que sí cambie el mío.
¿A esto se le llama globalización?

Y mientras veo la televisión,
me pierdo lo que pasa en el salón
por ver lo que pasa fuera
sin estar fuera, ni en el salón.

Y el niño coge el móvil y se comunica con su amigo.
Y el niño sentado a su lado lo mira
y pide a sus padres un móvil para poder tener amigos
y no estar solo...

Nadie está cómodo en Soledad,
la Soledad es un castigo,
pero Soledad es buscada
y encontrada por el niño.
Bravo. Hemos asistido
a otra ceremonia de adultificación.

Dulce matanza la que hacen
los expertos a sus hijos.

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Ya que entro, comento.

It's never quite right, he said, the way people look,
the way the music sounds, the way the words are
written.
It's never quite right, he said, all the things we are
taught, all the loves we chase, all the deaths we
die, all the lives we live,
they are never quite right,
they are hardly close to right,
these lives we live
one after the other,
piled there as history,
the waste of the species,
the crushing of the light and the way,
it's not quite right,
it's hardly right at all
he said.

don't I know it? I
answered.

I walked away from the mirror.
it was morning, it was afternoon, it was
night

nothing changed
it was locked in place.
something flashed, something broke, something
remained.

I walked down the stairway and
into it.

-Charles Bukowski.